IA con criterio

«¿Y si…?»: cómo la IA me sacó las ideas de la cabeza

Andrea Montes3 min de lectura

«¿Y si...?»

Fue el título de la charla con que ayer presenté como invitada en el curso de Liderazgo + IA de Antonio Iturra N..de la Universidad de Santiago de Chile

Son preguntas que me hago a diario ¿Y si esto no tuviera que hacerse a mano? ¿Y si el dato llegara solo, en vez de tener que ir a buscarlo? ¿Y si hiciera un video de esto que estoy mostrando? ¿Y si algo leyera mis correos y mis mensajes y me dijera en voz alta cuáles importan? Me las hago con todo: con el trabajo, con la casa, con mis hijos. Para el resto del mundo es agotador. Para mí es lo más entretenido que hay.

El problema es que antes esas preguntas se quedaban ahí. Veía la solución completa, armada, funcionando perfecto, adentro de mi cabeza, y ninguna manera de sacarla.

Pero cuando entré de lleno en el uso de IA y automatización todo cambió,hace 3 años lo primero que hice fue un juego para que mi hijo aprendiera geometría. Me resultó sospechosamente fácil. A él le gustó tanto que empezó a pedirme más y aprendiendo mucho. Pero eso fue solo el principio...

Después vinieron encuestas, páginas web, imágenes, presentaciones, videos, animaciones. Cada cosa que probaba me abría otras tres. Hasta que llegué a los datos, que es lo que me fascina, y de ahí no salí más: dashboards complicadísimos por dentro y simples de ver por fuera (en eso está toda la gracia),20 agentes que trabajan conmigo, skills que me hice a medida. Hoy las cosas que hago las usa gente que ni siquiera conozco, para decidir cosas que importan.

Y cada cosa que automaticé me devolvió las horas para hacer la siguiente.

Al final de la clase alguien me preguntó si no me estaba volviendo dependiente de la IA. En parte sí, le dije. Pero los agentes que armé piensan como pienso yo, porque los hice a mi manera de razonar. Si mañana se cae todo —se me acaban los créditos, se corta el internet, lo que sea— pierdo velocidad. No pierdo la manera de resolver.

Porque las preguntas siguen siendo mías, y las respuestas también. Soy una cuestionadora empedernida: no le creo nada de lo que me entrega, y la reviso con la misma insistencia insoportable con la que me reviso a mí. Lo que la IA si me da por lejos es velocidad (Se pensó, se hizo)

Cuando hablan de human in the loop (un humano metido adentro del circuito, revisando. ) Yo no estoy en el loop: yo soy el loop jaja Y de paso atormento un poco a mis herramientas de trabajo: a las 4 de la mañana, el que me manda a acostar es Claude o Codex porque los tengo hartos!

Cada vez que alguien me pregunta «oye, ¿y esto se podrá hacer?», contesto lo mismo: de poder, se puede. Así que si tienes una de esas ideas que archivaste hace años porque no se podía.
Lo más probable es que hoy sí.

Publicado originalmente en LinkedIn.

¿Te pasa con tus datos? Con caos·datos reviso de dónde sale cada cifra y qué no cuadra.