Comportamiento del consumidor

Tu tienda no compite con un chatbot. Compite con la indiferencia

Andrea Montes1 min de lectura

Tu tienda no compite con un chatbot. Compite con la indiferencia.
Amazon tiene un botón que deja que la IA compre por ti. OpenAI lanzó checkout dentro del chat. Perplexity te recomienda, compara y vende sin que salgas de la conversación.
El cliente ya no necesita pisar tu tienda.
Perfecto. Me encanta.

Porque esta misma semana OpenAI tuvo que dar marcha atrás. La gente usaba ChatGPT para buscar y comparar, pero casi nadie compraba ahí. Se iban a cerrar la compra a donde siempre.
¿Sorprendidos? Yo no.

Comprar no es una transacción. Es un acto sensorial. Y en Latinoamérica lo sabemos mejor que nadie: acá el vitrineo es un plan de domingo. No es ineficiencia. Es cultura.

Un chatbot compara precios en milisegundos. Pero no te hace sentir una tela. No te provoca esa decisión irracional y hermosa de llevarte algo que no sabías que querías hasta que lo tuviste en las manos.
La tienda física no compite con el chatbot. Compite con la indiferencia. Y pierde cuando la experiencia de entrar es tan plana que da lo mismo comprar desde el sillón.

Te pregunto algo:
Cuando alguien entra a tu tienda, ¿le estás dando algo que una pantalla jamás podría darle?
Si la respuesta es no, el chatbot ya te superó.

Publicado originalmente en LinkedIn.

¿Te pasa en tu negocio? Con caos·panel armo el panel que muestra dónde mirar y qué hacer.